Jordi Juanós: "Los “anti-Greta” y el ODS 17"

En la sociedad actual parece que empiezas a ser famoso o famosa sólo cuando aparecen personas, movimientos, lobbies o tendencias que van “contra ti”, cuestionándote, desprestigiándote y poniendo en evidencia lo peor de uno.  Y como más ruido haya, más importancia tienes.  Triste, pero la realidad se empeña en ser la que es.

A la joven activista climática Greta Thunberg ya le han surgido muchos de estos detractores, aunque dudo sinceramente que lo necesite…  Y en esta última semana me ha llegado la onda de dos de estos detractores, por dos lados bien diferentes, que me ha hecho reflexionar sobre una derivada, a mi humilde parecer, mucho más relevante: la unión frente al enfrentamiento. 

El primero, la aparición de una joven influencer alemana anti-crisis climática, Naomi Seibt, aparentemente vinculada con think tanks negacionistas relacionadas con el presidente de los EE.UU. y a la que, aunque a ella no le gusta, la conocen ya como la “anti-Greta”.

El otro caso me llega desde América Latina en el que en un vídeo difundido desde LaContra.tv cuentan el caso de Boyan Slat, un joven que ideó a los 16 años un sistema que permitía limpiar de plásticos los océanos aprovechando la fuerza de las corrientes marinas.  Un emprendedor interesante al que contraponen a Greta diciendo que él sí que ha hecho cosas, a diferencia de Greta que se lo ha encontrado crudo…

No pretendo darles repercusión sino reflexionar acerca de este fenómeno y del ODS 17, el que nos pide que trabajemos buscando Alianzas para lograr los Objetivos, de lejos, ¡¡mi preferido!!.  Debe ser mi deformación profesional, pero me da pena ver la tendencia a enfrentar antes de unir esfuerzos para un objetivo superior a todos y todas nosotros y que nos tendría que aliar en lugar de enfrentarnos, pero la polémica vende, la unión y la colaboración no son sexy, qué pena…

Pero, ¿qué podemos hacer para cambiar eso? No tengo la solución absoluta, pero quiero seguir pensando que las “buenas personas” podremos crear “bandas” con otras “buenas personas” que se unan para hacer “cosas buenas” y “cambiar el mundo a mejor”, sin esperar nada más que el “placer indescriptible” de “juntarse con gente buena”. 

Al menos yo, no voy a parar… ¡y os animo a todas y a todos a que no paréis tampoco!

 

 

Categorias

Back To Top