Algunas actividades humanas llevan décadas provocando un peligroso aumento del calentamiento global. Pero existe una estrategia efectiva y barata para combatir la crisis climática: plantar árboles en todo el planeta. ¿Cómo lo hacemos?

 

El calentamiento global y sus consecuencias están a la orden del día. Sabemos que las actividades humanas han generado suficiente cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) para afectar al clima mundial, provocando que la temperatura media global actual sea 0,85°C más alta que a finales del siglo XIX, según el Departamento de Energía, Cambio Climático y Medioambiente de la Comisión Europea. De hecho, desde la época pre-industrial, la concentración de CO2 en la atmósfera ha aumentado en más de un 30%.

Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), si seguimos con el ritmo actual de emisiones, solo nos quedan 12 años para continuar liberando carbono antes que los efectos sean irreversibles. Solo doce años para no aumentar más de 1,5°C la temperatura global del planeta.

Según el IPCC, el principal grupo internacional de expertos en cambio climático, si seguimos contaminando al ritmo actual, en doce años los efectos sobre el clima global serán irreversibles.

Necesitamos restaurar mil millones de hectáreas de bosques

Gobiernos, entidades y organizaciones han planteado distintas estrategias para combatir la crisis climática y frenar las emisiones contaminantes. Por ejemplo, el Proyecto DrawDown propone reducir las 10 Gt de carbono antropogénico emitidas cada año (que tienen su origen en actividades humanas) mediante soluciones centradas en la gestión de residuos, la protección de los ecosistemas y un uso más eficiente de la electricidad, entre otras medidas.

Aunque estas estrategias son vitales para limitar y reducir las emisiones de GEI, no parecen ser suficientes para detener el calentamiento global y retirar el exceso de carbono que hemos acumulado en la atmósfera. Necesitamos encontrar otras medidas complementarias que eliminen activamente el CO2 adicional, y una de ellas es la plantación de árboles.

Los árboles son soluciones efectivas, basadas en la naturaleza, aplicables a corto plazo y viables a gran escala. Tienen una gran capacidad para capturar y almacenar carbono ya que lo usan para crecer y convertirlo en biomasa en forma de hojas, troncos y raíces. Son un sumidero de carbono natural, por lo que se convierten en una estrategia efectiva para paliar el incremento de la concentración de CO2 y otros gases con efecto invernadero en la atmósfera.

En el antes mencionado informe del IPCC estimaron que, para limitar el calentamiento a un aumento de la temperatura media global de 1,5°C en 2050, se requeriría incrementar los bosques en 1.000.000.000 de hectáreas (mil millones de hectáreas equivalen a una superficie superior a mil millones de campos de futbol).

Pero, ¿hay espacio suficiente en el planeta para plantar tantos árboles?, ¿dónde se podría reforestar sin afectar ciudades o tierras agrícolas?, ¿capturarán el carbono necesario a tiempo para mitigar los efectos de la crisis climática?

Para limitar el calentamiento global a un aumento de 1,5°C en 2050, el IPCC señala que es crítico aumentar en mil millones las hectáreas de bosques.

 

 

Un plan de restauración forestal global es la clave para reducir el carbono que los humanos hemos acumulado en la atmósfera

Para averiguar si este enorme objetivo de aumentar en mil millones de hectáreas la superficie forestal es o no posible en las condiciones climáticas actuales y futuras, un estudio de 2019 publicado en la prestigiosa revista Science y llevado a cabo por científicos de Crowther Lab (ETH Zurich) evaluó el espacio potencial de la Tierra para alojar nuevos árboles.

En dicho estudio usaron más de 78.000 observaciones de parcelas distribuidas alrededor del mundo para estimar la cubierta arbórea existente mediante imágenes satelitales. Con inteligencia artificial y machine learning consiguieron un modelo estadísticamente robusto que permitía unir las observaciones y la información ambiental de los ecosistemas observados.

El mapa resultante fue el primer mapa cuantitativo y espacial explícito de la capacidad de carga de árboles en la Tierra; define la cobertura arbórea[1] que podría existir potencialmente en la Tierra, en cualquier rango de condiciones ambientales y bajo ciertas condiciones climáticas.

Aunque parte de la superficie potencial dónde podrían crecer árboles ya está ocupada por ciudades, empresas, agricultura o desiertos, estimaron que la Tierra todavía tiene espacio para albergar 900 millones de hectáreas (Mha) de cobertura forestal.

En la sabana, en los trópicos, en bosques más densos o más abiertos, es posible restaurar los ecosistemas y recuperar su estado natural. Estas 900 Mha de cubierta arbórea disponibles se distribuyen entre: regiones boreales (229 Mha), regiones temperadas (217 Mha), subtropicales (125 Mha) y, especialmente, en biomas tropicales (329 Mha).

Además, los resultados de esta investigación mostraron que más de la mitad del espacio potencial para reforestar se encuentra en solo 6 países: Rusia (151 Mha), Estados Unidos (103 Mha), Canadá (78 Mha), Australia (58 Mha), Brasil (50 Mha) y China (40 Mha).

 

Eliminando la cobertura arbórea existente, las regiones urbanas y agrícolas y los desiertos, todavía hay espacio para aumentar hasta 900 Mha la cobertura forestal a nivel mundial. Fuente: The Global Tree Restoration Potential (Bastin et al., 2019), Crowther Lab / ETH Zurich.

Más de la mitad del potencial de reforestación mundial se encuentra en solo 6 países:  Rusia (151 Mha), EE.UU. (103 Mha), Canadá (78 Mha), Australia (58 Mha), Brasil (50 Mha) y China (40 Mha). 

[1] La cobertura arbórea o cobertura forestal (en inglés canopy cover) es el área cubierta por hojas y ramas de copas de árboles desde una perspectiva aérea. Mientras que la superficie forestal es el terreno que ocupan los bosques y las zonas arboladas.

 

De la superficie total del planeta Tierra, un 70% está cubierta por agua y el 30% restante corresponde a superficie terrestre.

 

La superficie terrestre se reparte entre llanuras, desiertos, montañas, casquetes polares, etc. Los investigadores estimaron que un 60% del total de la superficie terrestre son zonas potenciales para el crecimiento de bosques (porción verde). En este espacio, las condiciones ambientales son favorables para que los bosques prosperen; ni demasiado áridas, ni demasiado frías.

 

Sin embargo, dos terceras partes de este espacio verde ya están ocupadas por bosques, cultivos e infraestructuras derivadas del desarrollo y la actividad humana. Por tanto, descontando las masas forestales existentes y el área ocupada por la agricultura y el desarrollo humano, aún disponemos de espacio para reforestar 900 Mha de cobertura arbórea.

Fuente de las infografías: modificado de Claude Garcia

 

 

Las preguntas fundamentales: dónde plantamos árboles y cuánto tardarán en crecer (y capturar CO2)

En lo relativo a la captura y almacenamiento de carbono, ¿qué cantidad capturarían estas 900 Mha de cubierta arbórea adicional? ¿Cuánto carbono podrán tomar de la atmósfera y convertirlo en troncos y hojas?

Tenemos que considerar que, puesto que una reforestación global requiere de unas cuantas décadas para alcanzar cierto nivel de madurez, la captación y retirada de carbono de la atmósfera no sería inmediata. Necesitamos cierto tiempo para que los árboles crezcan capturando CO2 de la atmósfera, y debemos tener en cuenta que su tasa de crecimiento variará en función de la ubicación geográfica, las condiciones del entorno y un sinfín de otras variables.

No es lo mismo un árbol del trópico, capaz de llegar a la madurez a los 10-15 años, que un árbol en un ambiente seco como el sur de la Península Ibérica, que puede tardar casi el doble de tiempo en alcanzar un porte arbóreo significativo.

Pasado este periodo de tiempo, se calcula que las 900 Mha de cubierta arbórea serían capaces de almacenar 205,6 Gt de carbono. En otras palabras, reducirían una proporción considerable de la capa de carbono antropogénico acumulado en la atmósfera hasta ahora.

 

 

Tenemos prisa: el aumento de gases de efecto invernadero reduce el área disponible donde plantar

Para desarrollar proyectos de reforestación a largo plazo, es de vital importancia evaluar cómo el cambio de condiciones climáticas afecta la disponibilidad de superficie donde restaurar ecosistemas o plantar árboles.

En el estudio mencionado anteriormente, testaron su modelo bajo 2 posibles escenarios futuros de emisión de GEI, denominados Trayectorias de Concentración Representativas (RCP, por sus siglas en inglés). El RCP 4.5 proyecta un escenario ligeramente “optimista” en el que las concentraciones de GEI alcanzan su máximo en 2040 y luego decaen, mientras que el RCP 8.5 plantea un futuro “pesimista” donde las emisiones contaminantes siguen incrementando a lo largo del siglo XXI.

La diferencia entre ambos escenarios es importante. Un mayor incremento en la concentración de GEI como el del escenario RCP 8.5 provocaría que la cobertura forestal potencial pasase de ser de 900 Mha a 677 Mha. Esto equivale a una pérdida global de 223 Mha de cubierta arbórea potencial y a una reducción de 46 Gt en la captación de carbono atmosférico para 2050. El aumento de las temperaturas globales causaría una desertización del terreno y resultaría cada vez más complicado que los árboles crecieran bajo condiciones de sequía y estrés hídrico.

 

En un escenario futuro con un incremento prolongado de las concentraciones de GEI (RCP 8.5), la pérdida de cobertura potencial se centraría en las regiones tropicales con una cobertura arbórea más densa (zonas rojas). Fuente: The Global Tree Restoration Potential (Bastin et al., 2019), Crowther Lab / ETH Zurich.

 

Pasar a la acción climática con soluciones basadas en la naturaleza

El cambio climático es un problema extremadamente complejo sin una solución simple y que requerirá una combinación completa de enfoques. Obviamente, la restauración de árboles no es más importante que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ni debería reemplazarla. Tampoco restaurar bosques es más importante que conservar los ecosistemas naturales que existen actualmente. Pero no conocemos ningún otro método actual de extracción de carbono que sea cuantitativamente tan grande en términos de captura.

Tanto este estudio como otros sobre calentamiento global y sus efectos en los ecosistemas alertan de la urgencia de la situación; es crucial pasar a la acción. A día de hoy existen un gran número de iniciativas nacionales e internaciones con objetivos ambiciosos para promover tanto la conservación y repoblación forestal como la restauración a escala global (Plant-for-the-Planet, The Bonn Challenge, 1T y Ecosia, entre otros).

Los mapas de la cubierta arbórea potencial mostrados anteriormente muestran que gran parte de la restauración forestal puede hacerse en el hemisferio Norte (Estados Unidos, Canadá, Rusia y China), poniendo de manifiesto que algunas de las principales economías del mundo deben ser protagonistas de este reto global.

Y es que restaurar los ecosistemas facilitando su recuperación al estado natural o mediante la plantación de árboles, es una de las estrategias más efectivas y eficaces de las que disponemos hoy en día para reducir el carbono atmosférico y combatir la crisis climática:

  1. No requiere de tecnologías complejas, ni que están por inventar.
  2. Es una de las estrategias de mitigación del calentamiento global más baratas hasta la fecha.
  3. Depende de la acción ciudadana y la implicación comunitaria, sin la necesidad de políticas gubernamentales o acuerdos que quizás nunca lleguen.

 

 

Plant-for-the-Planet y su compromiso con la plantación global de árboles

Desde 2007, en Plant-for-the-Planet apostamos por la plantación masiva de árboles en todo el mundo como reservas efectivas de carbono para combatir la crisis climática. Plant-for-the-Planet España nació en 2014 y desde entonces ya hemos llevado a cabo distintos proyectos de plantación de árboles en diferentes ubicaciones de España, bien en forma de plantaciones masivas o como parte de alguna de las actividades de sensibilización ambiental, como las Academias Plant-for-the-Planet para niños, niñas y jóvenes.

Uno de los principales proyectos desarrollados desde Plant-for-the-Planet es el plan de reforestación en el estado de Campeche, en Península del Yucatán (México). Se trata de una iniciativa de plantación masiva de árboles en el Rancho Las Américas, una superficie de 22.500 hectáreas en la que ya hemos plantado 22.170 árboles. No es casualidad que se eligiera esta región; los árboles en Yucatán crecen 4 veces más rápido que en Europa Central.

Del mismo modo, queremos replicar esta experiencia en España ya que el potencial de reforestación en la Península Ibérica también es notable. En las siguientes imágenes se muestra la actual cobertura forestal (izquierda) frente al potencial de superficie que se podría reforestar (derecha).

 

La imagen de la izquierda corresponde a la actual cobertura forestal en la Península Ibérica. La imagen de la derecha, al potencial de restauración forestal, según Crowther Lab / ETH Zurich. 

Desde Plant-for-the-Planet España hemos realizado múltiples actividades de plantación y reforestación. Es el caso de la zona que resultó quemada en el gran incendio de 2009, que acabó con más de 8.500 hectáreas en la solana de los municipios de Ejulve, Aliaga y Montoro de Mezquita (Teruel) y que reforestamos en 2019 con 7.793 árboles. También hemos realizado otras plantaciones en Portugal, Zaragoza, Barcelona y Madrid. En diciembre de 2020 se inicia el programa Plant Andalucía que incluye tres proyectos en las provincias de Huelva, Cádiz y Granada.

 

 

Mapa de las plantaciones reportadas a Trillion Tree Campaign de la Península ibérica, ya sean de un solo árbol (puntos lilas), como plantaciones múltiples (puntos rojos). En verde se indican las zonas actuales con presencia de bosques. Fuente: Trillion Tree Campaign

 

Por otro lado, en Plant-for-the-Planet promovemos la campaña internacional Trillion Tree Campaign que persigue plantar un billón (un millón de millones) de árboles en el mundo antes de 2050. El objetivo no es solo capturar una cuarta parte de las emisiones anuales de CO2 producidas por la actividad humana, sino también promover la economía forestal en las regiones del Sur, generando empleos entre los pobladores locales y fomentando la economía de dichas zonas tradicionalmente desfavorecidas.

Por el momento hemos contabilizado la plantación de más de 13.940 millones de árboles alrededor del mundo, y tú también puedes colaborar en múltiples proyectos de reforestación descargándote nuestra aplicación Plant-for-the-Planet – Trillion Tree Campaign. La App de Plant-For-The-Planet es un espacio para colaborar con proyectos de reforestación en el mundo y lograr juntos el objetivo del billón de árboles. La respuesta que demos al cambio climático hoy, definirá el planeta en el que viviremos mañana. Y qué mejor que un mañana lleno de árboles.

 

 

Artículo elaborado por el equipo científico de Plant-for-the-Planet Spain: Cristina Rubió, bióloga ambiental, MSc in Terrestrial Ecology and Biodiversity Management, y Marta Pahissa, ambientóloga, MSc Interdisciplinary Studies in Environmental, Economic and Social Sustainability and Master in Scientific, Medical and Environmental Communication.

Bibliografía de referencia

Bastin, J., Finegold, Y., Garcia, C., Mollicone, D., Rezende M., Routh, D., Zohner C.M., & Crowther, T. W., 2019. The global tree restoration potential. Science 365, 76-79.